Hoy fue un día mágico. Casi todos los días lo son, pero a veces, hay días que tienen momentos especiales, únicos, que siembran destellos en el alma.
Hoy estábamos con Felicitas en el sol, jugando con tierra, junto al árbol de mandarina, cuando de repente, apareció una mariposa, sobrevoló alrededor de Feli, y después vino hacia mí y se posó en mi mano.
-¡Atrapala, Gaby!
-No. Las mariposas son libres. Fijate que no tiene miedo porque sabe que no quiero hacerle daño.
-¡Parece que te da besitos!
La mariposa descansó un rato en el dorso de mi mano, y después volvió a volar alrededor de Felicitas, que la miraba maravillada, hasta que se fue volando y se posó, con las alas extendidas, encima de la ventana que da a la habitación donde dormía el abuelo.
¿Qué es la felicidad? Una tarde soleada de otoño, junto a Felicitas y una mariposa sin miedo..
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