Había una vez (y hay ahora) una niña hermosa llamada Felicitas, que con inmensa sabiduría, ternura y risas, me enseñó que la vida es bella y el mundo es hermoso, y me llevó de la mano hacia la luz, con destino a la felicidad.
miércoles, 8 de enero de 2014
FELI Y MARTÍN
Vos, Martín, quedate quietito aquí, mientras yo bailo
No hay comentarios:
Publicar un comentario