Estoy enojada porque mi papá y mi mamá me retaron porque yo quería apagar la luz y ellos no me dejaban.
Había una vez (y hay ahora) una niña hermosa llamada Felicitas, que con inmensa sabiduría, ternura y risas, me enseñó que la vida es bella y el mundo es hermoso, y me llevó de la mano hacia la luz, con destino a la felicidad.
domingo, 14 de julio de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
El otro día Felicitas me preguntó: -¿De dónde viene la voz? Y luego: -¿De dónde viene la luz de los ojos? Yo le contesté: -La voz vie...
No hay comentarios:
Publicar un comentario